Descripción
Un manómetro para tensiómetro es un componente esencial en los dispositivos manuales para medir la presión arterial. Su función principal es indicar, en unidades de milímetros de mercurio (mmHg), la presión generada en el manguito que rodea el brazo del paciente durante la medición. Este dispositivo es fundamental para obtener lecturas precisas de la presión arterial sistólica y diastólica.
El manómetro está compuesto por un dial graduado y una aguja indicadora que se mueve conforme varía la presión en el sistema. Siendo los más comunes los aneroides, que funcionan mediante un mecanismo de resortes y engranajes que convierten la presión del aire en un movimiento de la aguja.
En los tensiómetros manuales, el manómetro se conecta al sistema de inflado del manguito a través de un tubo. Cuando se aprieta la pera infladora, el aire pasa al manguito, aumentando la presión, y el manómetro registra ese cambio. Durante la desinflación controlada, el manómetro permite observar la presión a medida que disminuye, momento en el cual el profesional de la salud escucha los sonidos de Korotkoff con un estetoscopio para determinar las presiones sistólica y diastólica.
La precisión del manómetro es crucial, por lo que debe calibrarse regularmente para garantizar lecturas fiables. Cualquier daño, como golpes o fugas, puede afectar su funcionamiento y comprometer la exactitud de las mediciones.
El manómetro es el indicador visual de la presión arterial en un tensiómetro manual, convirtiéndose en una herramienta indispensable para el diagnóstico y monitoreo de la salud cardiovascular.

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